domingo, 7 de junio de 2009

Raciocinio y Razonamiento

El raciocinio puede definirse como un proceso del pensamiento (por tanto, exclusivamente humano) que a partir de ciertos conocimientos establecidos (llamados premisas), conduce a adquirir un conocimiento nuevo (contenido en la conclusión) sin que para ello haya que recurrir a nuevas constataciones u observaciones sensibles distintas o adicionales a las ya contenidas en las premisas.
Por lo tanto, la verdad a que conduce la lógica formal, es una verdad formal; que será verdad en tanto sea verdad el contenido de las premisas, e indicará solamente que existe una congruencia de ese raciocinio, consigo mismo. Si en un razonamiento existe falsedad en las premisas y la conclusión asimismo es falsa; de todos modos el razonamiento será correcto o válido como razonamiento.
Para los filósofos clásicos, el hombre puede adquirir conocimiento por medio de varios métodos:
Mediante la intuición — que constituye una forma directa e inmediata de alcanzar un conocimiento, a través de su inteligencia: 2 + 2 = 4.
Mediante la percepción sensible — o sea a través de lo que percibe por medio de sus sentidos: el sol calienta la piedra - conocimiento empírico y verificable.
Mediante los procesos del razonamiento — a partir de proposiciones basadas en el conocimiento anteriormente adquirido por medio de los métodos anteriores o anteriores razonamientos, que conducen a nuevos conocimientos que surgen como conclusión de relacionar esas proposiciones, a condición de ser correctamente realizados.
El raciocinio ha sido definido antes como un modo de adquirir conocimiento a partir de conocimientos anteriores, que hace posible extraer nuevas conclusiones.
Desde el punto de vista lógico, el razonamiento es la forma de pensamiento más compleja, en cuanto consiste en establecer una relación derivativa entre proposiciones; de modo que de una o más proposiciones, premisas, se arribe a una conclusión consecuente.
A ese proceso de derivación, los antiguos lo llamaron inferencia; expresión derivada del latín, que significa “llegar a alguna parte”. Por lo tanto, no hay razonamiento sin inferencia; pero debe distinguirse entre la verdad material de las proposiciones y la validez formal, o corrección, de la inferencia.
Se identifican tres formas de razonamiento:
Razonamiento inductivo — en el cual el proceso racional parte de lo particular y avanza hacia lo general o universal. El punto de partida puede ser completo o incompleto, aunque lo más probable es que sea incompleto. Es el caso general de las ciencias que proceden a partir de la observación o la experimentación, en que se dispone de un número limitado de casos, de los cuales se extrae una conclusión general.
Razonamiento deductivo — en el cual el proceso racional parte de lo universal y lo refiere a lo particular; por lo cual se obtiene una conclusión forzosa.
Razonamiento analógico — en el cual el proceso racional parte de lo particular y asimismo llega a lo particular en base a la extensión de las cualidades de algunas propiedades comunes, hacia otras similares.
La deducción es el tipo de razonamiento en que las premisas ya conducen a la conclusión, de una manera tal que de las premisas se sigue la conclusión como la consecuencia única y necesaria, con independencia del contenido o materia de aquellas; de modo que la verdad formal de la conclusión depende de que ella sea efectivamente necesaria, y la verdad material depende de que sean verdaderas las premisas mismas.
Ello ocurre así, debido a la existencia de una relación entre los enunciados, conforme a la cual las premisas, de por sí, implican la conclusión como su consecuente, de tal manera que es imposible no aceptar la verdad de la conclusión como esa consecuencia necesaria.
Significa eso que el concepto de necesidad lógica que se manifiesta en la deducción deriva de la negación de la contradicción; el principio de no contradicción, que se capta intuitivamente, conforme al cual no es posible afirmar y negar una cosa al mismo tiempo y respecto de las mismas condiciones.

Compilado por: Prof. Ana María Camargo

1 comentario:

Migdalia Garcia Cruz dijo...

De manera breve ha respondido a varias preguntas que me inquietaban. Gracias.Rosa García.