viernes, 29 de mayo de 2009

El Juicio

Un juicio es para los clásicos una expresión que, en forma enunciativa o atributiva, relaciona dos o más conceptos. Actualmente se le define más precisamente como cualquier afirmación susceptible de ser considerada verdadera o falsa. Los juicios se expresan mediante proposiciones predicativas.
Los juicios se distinguen en:
Analíticos — que son aquellos en los que el predicado analiza o desarrolla un concepto que ya está implícito en el sujeto.
Sintéticos — que son aquellos en los que el predicado proporciona una información adicional, que no estaba comprendida en el concepto del sujeto.
Existe asimismo una clasificación de los juicios, realizada por el filósofo Emmanuel Kant, que distingue cuatro grupos:
*Juicios de cantidad — en que la clasificación se efectúa atendiendo a la extensión con que está tomado el concepto sujeto (S) dentro de la proposición, siguiendo la forma
*Universales: Todo S es P
*Particulares: Algunos S es P
*Singulares: Un S es P.
*Juicios de calidad — en que la clasificación se efectúa atendiendo a la cópula o nexo, siguiendo la forma
*Afirmativos: S es P
*Negativos: S no es P
*Indefinidos: S es no P
Esta clasificación es susceptible de combinarse con la anterior, dando lugar a universal afirmativo o negativo, particular afirmativo o negativo, singular afirmativo o negativo.
**Juicios de relación — en que la clasificación se efectúa atendiendo al tipo de vínculo que se establece entre el sujeto y el predicado, lo que origina
**Juicios Categóricos simples: S es P
**Juicios Hipotéticos que son compuestos: Si S es P, entonces Q es R
**Juicios Disyuntivos que también son compuestos:
incluyentes: S es P o S es Q
excluyentes: S es P o Q es R
**Juicios de modalidad — en que la clasificación se efectúa atendiendo al modo o forma en que el predicado se atribuye al sujeto, lo que origina
**Juicios Problemáticos— que expresan posibilidad: S posiblemente es P
**Juicios Asertóricos o asertivos — que expresan una verdad: S efectivamente es P
**Juicios Apodícticos — que expresan una esencialidad o necesariedad, algo que no puede ser de otra manera: El triángulo es un trilátero.
Es posible hacer otra clasificación de los juicios, a partir de los objetos a que se refieran:
***Juicios reales — en los que el objeto que opera como sujeto es un objeto real, tanto físico como psíquico; y el predicado es producto de la experiencia: “Las películas de cine son entretenidas”.
***Juicios ideales — en los que el objeto que opera como sujeto es un objeto ideal o ab stracto, del tipo de los juicios lógicos o matemáticos: “Dos cantidades iguales a una tercera, son iguales entre sí ”.
***Juicios metafísicos — en los que el objeto que opera como sujeto es un objeto metafísico: “El alma es inmortal”.
***Juicios de valor — en los que el objeto que opera como sujeto es un concepto de valor: “Pedrito es un buen amigo”.